viernes, 1 de marzo de 2013

Papaya, valioso alimento para la salud

 
Esta fruta tropical es fuente de vitaminas A y C, potasio y papaína, una enzima que ayuda a mejorar la digestión .
 
Picada, en jugo o licuados, la papaya mantiene una asidua presencia en los desayunos de infinidad de hogares. Pocas frutas poseen la misma popularidad, derivada de sus valiosas propiedades alimenticias y dulce sabor.

 Una fruta para todo momento

 La nutrióloga Gloria Corral dice que esta fruta tropical es fuente de vitaminas A y C, potasio y papaína, una enzima que ayuda a mejorar la digestión, lo que permite su consumo tanto por niños pequeños como por personas de edad avanzada, además de aquellas que requieren de una dieta blanda.  Por ser baja en calorías, la papaya resulta ideal para incluirla en las dietas de reducción de peso: 100 gramos contienen tan sólo 39 kilocalorías, además de que, por su contenido en fibra, produce una sensación de saciedad. En estos casos, es recomendable consumirla fresca con limón, evitando añadirle azúcar, miel, granola u otro ingrediente que por su alto contenido calórico, contrarreste los beneficios.

Selección y conservación

 Esta fruta requiere de un cuidadoso manejo y su consumo debe realizarse en el momento oportuno, es decir, cuando su piel adquiere un tono amarillento; algunas veces pueden aparecerle manchas de color marrón, pero éstas no afectan la calidad de su sabrosa pulpa.

Una forma práctica de saber si una papaya está madura es constatar si su superficie cede a la presión ejercida con los dedos. El que despida un aroma dulce es otro indicio de que está lista para consumirse.  Si su piel todavía está verde, entonces deberá mantenerse a temperatura ambiente hasta que se torne amarilla; si transcurren los días sin que adquiera dicha tonalidad, significa que se cosechó antes de tiempo y ya no madurará. En esos casos, puede utilizarse cocinándola, como si fuera una verdura. Antes de consumirla, debe lavarse la cáscara con agua y jabón y enjuagarla perfectamente. De preferencia también debe desinfectarse como cualquier otra fruta, utilizando una solución comercial, o cloro diluido a tres mililitros por litro de agua, en la que se sumergirá entre 10 y 15 minutos.

 Una vez partida, es recomendable cubrir la pulpa con plástico autoadherente, antes de guardarla en el refrigerador, donde puede conservarse hasta por una semana; también puede utilizarse un recipiente con tapa que selle herméticamente. Si se prepara agua de papaya, también ésta debe guardarse en el refrigerador en un envase tapado, para evitar que se generen bacterias.


Los Ocho Mitos de la Nutrición

 
La forma saludable y científica de bajar de peso no es comer menos, sino comer mejor, llevar una dieta equilibrada, nutritiva, que no requiera necesariamente de cantidades reducidas de alimento

 1. La única forma de bajar de peso es comer menos.
Falso. La forma saludable y científica de bajar de peso no es comer menos, sino comer mejor, llevar una dieta equilibrada, nutritiva, que no requiera necesariamente de cantidades reducidas de alimento.
 
2. La mejor forma de adelgazar es eliminar totalmente las grasas de la alimentación. No es así. Las grasas son un nutrimento que el cuerpo humano necesita, como requiere todos los demás. Las grasas dan calor y protección al cuerpo humano y determinan la condición de la piel y el cabello.

3. Consumir fibra dietética ayuda a bajar de peso. No exactamente, aunque puede hacerlo levemente y en forma indirecta. La fibra dietética mejora la digestión y facilita la eliminación de desechos, pero esto no influye de manera notable en el peso corporal.

4. Las personas obesas son siempre comedores compulsivos. No es verdad. La obesidad es un problema multifactorial y no depende exclusivamente de un consumo excesivo de comida. Influyen en ella el ritmo metabólico de cada persona, su selección de alimentos, su estilo de vida y muchos factores más, incluyendo el estrés.

 5. Es imposible llevar una alimentación balanceada cuando se come fuera de casa. Mentira.Con inteligencia y habilidad se pueden hacer elecciones en cualquier restaurante, o lugar de comida rápida, que proporcionen una buena nutrición.

6. Las necesidades nutricionales son iguales en el hombre y la mujer de la misma edad. No. La mujer necesitará siempre más hierro que el hombre, para compensar la pérdida de sangre de la menstruación y más ácido fólico para garantizar la buena salud de los hijos que conciba. El hombre requiere más proteínas porque generalmente tiene un desgaste físico mayor que el de la mujer.

7. La cocina mexicana es muy engordadora porque contiene mucha grasa. No necesariamente, Todo depende de su preparación. La buena cocina mexicana, de hecho, es una de las más ricas y saludables del mundo, porque usa muchos vegetales y hierbas, algunos poco conocidos.

8. La cantidad de alimentos que se consume es lo único importante; su distribución a lo largo del día, no importa. La forma en que se distribuye la ingesta de alimentos es tan importante como la cantidad de comida que se consume. Lo ideal es un abundante desayuno, porque las calorías que se adquieren en él se gastan en el curso del día; en cambio, por la noche, al irse a la cama después de cenar, las calorías consumidas se acumulan.

 La fórmula: "Desayuna como rey, come como príncipe y cena como pobre".