Científicos estadounidenses han
descubierto el mecanismo por el cual algunas verduras como la col, el brócoli y
la coliflor ayudan a prevenir el cáncer, publica hoy la revista británica
British Journal of Cancer.
Según los expertos, estos vegetales contienen sustancias
químicas que contribuyen a reparar el ADN de las células, lo que previene que se
transformen en cancerígenas.
El equipo de la Universidad de Georgetown, en Washington (EU),
ha identificado el proceso molecular que permite que esto ocurra: el componente
indole-3-carbinol (I3C) de verduras como el brócoli y la col y el químico
genistein hallado en la soja incrementan el nivel de proteínas encargadas de
reparar el ADN.
Esas proteínas reparadoras, reguladas por los genes conocidos
como BRCA1 y BRCA2, son importantes para impedir que información genética dañada
se transmita a la próxima generación de células.
Investigaciones anteriores habían demostrado que las personas
con el gen BRCA defectuoso tienen más probabilidades de contraer ciertos tipos
de cáncer, como de ovarios, pecho y próstata.
Los científicos estadounidenses creen que, si una deficiencia
de ese componente aumenta el riesgo de cáncer, niveles altos del mismo pueden
prevenir el desarrollo del cáncer.
Así, el efecto beneficioso de verduras como la col o la soja se
explica porque su contenido de I3C y genistein contribuye a aumentar los niveles
de las proteínas BRCA (tanto BRCA1 como BRCA2) , aseguran los expertos. "Está
claro que lo que comemos puede influir en el funcionamiento de ciertos genes del
cáncer", afirma en la revista el profesor Eliot Rosen. "Nuestro hallazgo sugiere
un proceso molecular que explicaría la conexión entre la dieta y la prevención
del cáncer", añade.
El profesor John Toy, director médico de Cancer Research UK,
propietaria de la revista British Journal of Cancer, señaló que el papel de la
alimentación en la prevención del cáncer es complejo y deber ser estudiado en
profundidad. "Cada vez hay más evidencia de qué los químicos contenidos en
algunas verduras actúan en los genes del interior de las células para prevenir
el desarrollo del cáncer, pero aún no se sabe cómo afectan estos químicos en el
día a día", explicó.
En base a la investigaciones hechas hasta la fecha, puede
afirmarse que una dieta equilibrada, con alto contenido en fibra y con
suficiente fruta y verdura, reduce el riesgo de desarrollar ciertos tipos de
cáncer, añadió.